|
Vieiros es una recopilación que pretende mostrar la evolución de las diferentes sendas que algunos grupos de música gallega tomaron a principios de los 80 para reelaborar y actualizar la música de Galicia. En este CD se incluyen algunos de los ritmos más populares del folklore gallego, ejecutados por los Gaiteros Do Miño, agrupación de gaiteiros tradicionales; frente a ellos se presentan algunos de estos temas tradicionales en la versión renovada de los primeros grupos que se preocuparon por la renovación de esta música: Brath, cuya evolución analizamos en esta edición, Na Lúa o Taranis. Nuevos arreglos e interpretados con instrumentos tradicionales y modernos, para que se puedan observar las diferencias que se han producido en esta evolución.
La muiñeira, danza de ritmo común de 6/8 de la que han surgido múltiples variantes y derivaciones; la forma más común de bailarla es por parejas o en grupo, bajo la dirección de un bailarín (el más experto), que va describiendo diversos y caprichosas figuras diferentes que el resto de los danzantes ha de seguir con más o menor fortuna, todo ello seguidos de pasos de rueda en uno y otro sentido, o partiendo de dos filas (una de hombres y otra de mujeres), desde la que se adelantan y retroceden sucesivamente. Es la danza más genuina del folclore gallego, y tanto el paso del tiempo como las diversas interpretaciones que de la misma se han hecho, han dado lugar a diversas especies dentro del género y que también se recogen en este Vieiros.
La Ribeirana es una variante de la muñeira ejecutada por parejas aisladas, sin que la mujer tenga que seguir los pasos del hombre; esta marca con unos giros de forma de ochos, dando el frente y la espalda al hombre, una zona dentro de la cual este debe realizar las figuras. Y el Golpe se podría describir como otra modalidad de muñeira, más lenta y ceremoniosa y especialmente grave en los movimientos del hombre, lo cual tiene su reflejo en su música.
La Carballesa, también llamada Carballinesa (por pensar que su origen pudiera estar en la tierra del Carballino, donde está bastante extendida con esta denominación), se basa en la estructura de la Ribeirana, pero mucho más viva que la Muñeira ordinaria o que el Golpe; en la Carballesa las parejas bailan aisladas y la mujer repite exactamente las figuras del hombre. Más difícil es definir la Redonda, cuya denominación provenga probablemente del baile, realizado por diversas parejas en círculo.
Respecto de la Jota, podríamos decir que es un ritmo que late en el trasfondo de las músicas de todas las regiones de España y en ocasiones es confundido con el Fandango, de ritmo similar. La jota es originaria fundamentalmente de Aragón, donde halla sus mayores expresiones, así como el fandango en Andalucía; en todo caso, el desarrollo de estos bailes en Galicia difiere de sus formas originarias. Tal vez lo más llamativo sea el extraordinario esfuerzo de interpretar un fandango con una gaita gallega.
Más espectacular en el baile es la Danza de Espadas, dirigida por un maestro acompañado en su versión tradicional por veinticuatro marineros, tal como describe Cervantes al hablar de las bodas de Camacho el rico. Ensayada en Pentecostés e interpretadas en el día del Corpus, se utilizan antiguas espadas auténticas, sujetas con cintas a las muñecas de los danzantes, que portan sendos pares de castañuelas. Las espadas fueron sustituidas por otras réplicas de madera, a raíz de ciertas disputas surgidas durante este baile y mal acabadas por razón de las armas blancas. Actualmente se siguen interpretando durante la procesión del Corpus, en cuatro filas pareadas, dos a derecha y dos a izquierda, con el maestro al frente y con el Santísimo en el centro. El maestro lleva cosidas las puntas de las espadas de los primeros de cada fila, dos en cada mano; y estos las de sus compañeros respectivamente, resultando un conjunto atado y simétrico. Con esta estructura se van desarrollando las diversas figuras que componen este baile, siempre en torno al Santísimo. Esta danza sufre diversas variaciones dependiendo de la zona donde se ejecuten (Pontevedra, Marín, Bouzas, Bayona, Corcubión o Cee).
La tradicional querencia de los músicos y grupos gallegos de folk por las músicas de Irlanda les han llevado a integrar los temas aquellas tierras en sus repertorios, resultando una combinación adecuada que conduce inevitablemente a pensar en las similares raíces culturales de unas y otras músicas; como ejemplo de esto se incluye el “Viaxe a Eire” de Taranis, de título más que elocuente.
 |